No pretendemos soslayar que se han presentado
sonados fracasos en la industria de las franquicias en México,
como en cualquier otro país. Sin embargo, nuestros análisis
de esos fracasos nos indican que hay varios denominadores comunes:
Falta
de Planeación Estratégica:
Algunas franquicias han salido al mercado sin ninguna planeación
estratégica. Consideran que simplemente teniendo un contrato
(a veces copiado de otra franquicia que no tiene nada que ver con
su negocio) ya disponen de los elementos necesarios para franquiciar.
Sin
embargo, de pronto se encuentran con que deben proporcionar ciertos
servicios a sus franquiciatarios y que esos servicios cuestan y
que nunca se preocuparon de saber ese costo y se enfrentan a decisiones
de proporcionar el servicio y perder dinero o no proporcionarlo
y perder la cadena. De todas formas han perdido.
En
otros casos, la franquicia no se vende, tal vez porque está
sobrevaluada, ya que los precios se decidieron a la vista de algún
directorio de la industria, comparando su negocio con otras franquicias
que ni conocen, ni saben cómo operan.
Documentación
Legal Deficiente:
Algunos de los fracasos más sonados de la industria se deben
a que el contrato o bien era francamente leonino, o bien era tan
débil que esas empresas se enfrentaron a invasiones de marca,
franquiciatarios unificados en sindicatos, (en lugar de comités),
embargos sobre los pagos de cuotas, rebeldía, uso indebido
de marca y otros conflictos.
Esto
se debe a que el contrato se hizo "en vacío", sin
contar con bases estratégicas serias, o bien fue "fusilado"
por un abogado que no tiene idea de lo que es una franquicia.
Ahora,
ese contrato no es una herramienta para cumplir los objetivos, no
cumple su función de prevenir litigios y es, en suma, un
lastre para toda la vida.
Vender
franquicias no es como vender automóviles. Un contrato de
franquicia compromete a su negocio por los próximos 5, 10,
15 o 20 años a convivir con sus franquiciatarios.
Transferencia
de Tecnología Deficiente:
Ciertas empresas han fracasado debido a que sus manuales de operación
apenas enseñaban a operar la registradora y no tenían
el alcance que le permitiera al franquiciatario desarrollar su negocio
desde un principio. Esta deficiencia hace que el franquiciatario
sienta que el franquiciante realmente no está haciendo nada
por el y, al poco tiempo, comienza a resentir el tener que pagar
por algo que no está recibiendo.
En
otros casos, esa deficiencia ha generado costos extraordinarios
en los franquiciantes, ya que deben compensarla con tiempo ejecutivo,
muy valioso, haciendo que el negocio, que se planteaba como extraordinariamente
rentable, arroje pérdidas millonarias.
La
franquicia nunca debió haber sido creada:
El hecho de que un negocio de ropa haya sido exitoso franquiciando,
no significa que todos los negocios de ropa lo serán. Han
existido franquicias que simplemente nunca debieron haber salido
al mercado. Sin embargo, nadie se preocupó por realizar un
diagnóstico serio del potencial de franquiciabilidad y, en
algunos casos, algún consultor o algún abogado aceptaron
un proyecto para "crear" una franquicia a sabiendas (o,
peor aún; sin saber) que sería un fracaso.
Para
ampliar la información ver: Reingeniería
de franquicias
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